Commemoración del 196 aniversario de la
Firma del Acto de Independencia de
la República Bolivariana de Venezuela
 
El día 5 de julio 2007 la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela ante la Confederación Suiza realizó en la sede de la Unión Postal Universal en la ciudad de Berna, una serie de actividades con motivo de la celebración de la fiesta nacional de nuestro país.

El programa cultural comenzó a las 11:00 de la mañana con una ofrenda floral ante la estatua del padre de la patria, Libertador Simón Bolívar, ubicada en los jardines de la Unión Postal Universal, se inició con la lectura de un pensamiento del Libertador, luego el segundo secretario Nelson Guzmán Portocarrero leyó una reseña sobre la incidencia de la visión y pensamiento bolivariano en el proceso de transformación político, socioeconómico que protagoniza el pueblo venezolano actualmente en la nación venezolana (anexa).

Seguidamente se colocó la ofrenda floral ante la estatua del Libertador, con la entonación de las notas del Himno Nacional, para luego agradecerle a todos los asistentes por su participación en el acto.

Las actividades culturales continuaron a las 12:00 de la tarde tal como habían sido planificadas, en esta oportunidad se realizó una recepción en la residencia del Embajada en Berna, con degustaciones de platos típicos venezolanos todos los espacios fueron arreglados con muestras artesanales mostrando el talento creativo nacional en las diferentes facetas del arte, lo que causo bastante admiración por parte del público asistente (180 personas aproximadamente).

Muchas de las autoridades helvéticas y representantes del Cuerpo Diplomático acreditado, la colonia Venezolana residenciada en los alrededores de la ciudad capital, los representantes de las organizaciones de base y sindicatos que hacen vida política en la Confederación Suiza, felicitaron al equipo de la Embajada de la República Bolivariana en Berna por la magnifica labor lograda al proyectar integralmente de manera sencilla, impecable y cordial la identidad cultural de la República Bolivariana de Venezuela en esta fecha tan significativa e importante para consolidar el espíritu soberano de nuestra patria guiado por el pensamiento emancipador e universal de El Libertador, Simón Bolívar.


Pensamiento del Libertador

El hombre de honor no tiene más Patria que aquella en que se protegen los derechos de los ciudadanos, y se respeta el carácter sagrado de la humanidad: La nuestra es la madre de todos los hombres libres y justos sin distinción de origen y condición.”
Simón Bolívar

El 5 de julio del 2007 celebramos como venezolanos y venezolanas el día en que la República libre, soberana e independiente, nace desde el seno del "Supremo Congreso de Venezuela," instalado el 2 de marzo de 1811, como representante de la soberanía popular, que el 5 de julio siguiente da inicio a nuestra historia republicana con la Declaración de Independencia de las Provincias Unidas que conformaban la antigua Capitanía General de Venezuela, dependiente del reino español.

Celebramos el anhelo materializado de vivir como ciudadanos y ciudadanas, perteneciendo a una sociedad justa e incluyente que construye su voluntad colectiva con el insumo de la participación conciente de todos sus individuos en lo político, económico, social, cultural para brindarle unidad y bienestar a la nación. En esta fecha memorable de consagración a nuestra independencia como venezolanos y venezolanas visualizamos en el ámbito internacional, la universalidad y la esencia transformadora del pensamiento Bolivariano, como la posibilidad real de una convivencia global respetuosa, auto reconstructiva a partir de la  valoración de los desarrollos endógenos y de la creatividad humana. Estamos en momentos  de generar un conocimiento integrado, reflexivo y sabio. La complejidad de la realidad política, económica, social, cultural y ambiental que dinamiza  la humanidad del presente, nos plantea  grandes desafíos que exigen el equilibrio en la concertación de la emoción, el pensamiento, la palabra y la acción como principio indivisible en el proceso revolucionario, que contribuye al enriquecimiento y expansión de la conciencia . Dentro de este contexto nutrido por el pensamiento activo del Padre de la Patria, es rigor considerar la Unicidad Planetaria como el hábitat de todos y de todas. No es posible desarticular el concepto de lo global de un hábitat planetario vivible y esto nos plantea la necesidad de  reinventar las herramientas conceptuales con las que hemos venido tratando la realidad mundial

La emergencia del Sur, como nuevas coordenadas de referencia para el equilibrio del planeta, nos aleja de los conceptos de gobernanza como dominio e imposición, del oportunismo y del doble discurso como instrumentos de manipulación. De la utilización de los pueblos y de los pobres como clientela del poder, menospreciando su sabiduría como un estado superior de conciencia para la co-creación de sus propios desarrollos.

Este nuevo escenario nos exige permanentemente una reflexión política sincera y profunda, la cual rebasa los límites de la gobernanza conocida y nos reencuentra con un paradigma reconstructivo del todo global humano, solidario, comprensivo, compensatorio, complementario y corresponsable que entiende y hace posible el bienestar individual como fundamento del bienestar  colectivo, derecho inalienable de todos los seres.

Este es el espíritu bolivariano que nutre la filosofía ALBA que hoy lidera y propone la República Bolivariana de Venezuela dentro del contexto de la multipolaridad de las relaciones internacionales, que asume el respeto hacia si mismo y hacia el otro, a partir de una cooperación bilateral y multilateral solidaria sobre la base de las necesidades reales de los pueblos y de las potencialidades particulares de los Estados.

Es imposible seguir en el juego de la confrontación que nos separa cada vez más de ese bien máximo de la humanidad, que es la paz. Es imposible mantener un sistema que ha demostrado históricamente su ineficiencia al perpetuar un desarrollo socioeconómico precario y frágil que se sustenta en relaciones excluyentes y de explotación hacia el Ser Humano y la madre Tierra, comprometiendo la supervivencia de la humanidad y del planeta.

La no trascendencia de la confrontación dualista centro / periferia, norte / sur, oriente / occidente, subdesarrollo / desarrollo, crecimiento económico / desarrollo económico, son verdaderos riesgos y debilidades para la consolidación no solo de un gobierno globalmente armónico, sino de una convivencia global posible. De allí que sea importante deslastrarnos de los viejos esquemas que nos tienen atrapados. Es imperativo repensar lo global como una posibilidad libertaria, creativa, respetuosa de la diversidad, transparente, ética, de alta corresponsabilidad social en la distribución de los recursos naturales y de las riquezas materiales que hasta este momento ha acumulado la civilización contemporánea.

La reversión social de la acumulación de capital en servicios para mejorar la calidad de vida de la gente, es un desafió, el cual el modelo capitalista ha demostrado a través de la historia ser incapaz de asumir y mucho menos de resolver. La desmercantilización de las tecnologías de desarrollo por una transferencia tecnológica comprensiva y útil asociada a los procesos productivos nacionales, la preservación de las aguas dulces y la redimensión de las fuentes energéticas es parte de una soberanía económica global que garantiza la sustentabilidad  de la vida  en el planeta. Un paradigma reconstructivo de lo global pasa igualmente por la redimensión de sus instituciones globales, ONU, CEPAL, OEA, OTAN, OMC, OIM, de tal manera que estas reproduzcan en su interior la nueva interrelación de pueblos y gobiernos regidos por los principios de soberanía y autodeterminación, de la solidaridad, de la complementariedad, de la concurrencia de  intereses comunes y del respeto al equilibrio global.

Son estos los principios que fundamentados en el pensamiento del Padre de la Patria, sirven de base para la emancipación de la Republica Bolivariana de Venezuela a partir de la Constitución del 1999. Es el surgimiento de un proceso transformador revolucionario orientado a la construcción de una democracia participativa, actora,  protagónica, multiétnica y pluricultural. Esta sociedad participativa es el producto de un proceso constituyente masivo que produjo al calor de su cotidianidad, y de una manera sencilla, humilde y sabia, un nuevo Estado de Derecho y de Justicia que asume como valores fundamentales la vida, la libertad, la democracia, la solidaridad, la cooperación, la corresponsabilidad, la ética, la equidad, la transparencia, el ejercicio irrenunciable de los derechos humanos, el pluralismo político y la paz internacional.

Este patrimonio moral que retroalimenta el andamiaje jurídico venezolano y consecuentemente sus políticas públicas, son vinculantes a lo que pudiéramos llamar, en este momento, la convivencia global y la gobernabilidad posible en la legitimidad del nuevo tiempo, donde todos somos, necesariamente, importantes relativos.

Es imperativo saber lo que queremos, lo que necesariamente tenemos que hacer y lo que humanamente debemos hacer para preservar la coexistencia pacifica fraternal, el respeto a la integridad del planeta, como fuente harmónica que venera el carácter sagrado de la vida. Es un compromiso de reflexión y de acción impostergable que nos exige nuestra conciencia individual y colectiva. Para de esta manera continuar juntos haciendo realidad una patria libre, justa, y soberana que sea capaz de generar, como lo diría El Libertador, la mayor suma de felicidad y bienestar a su pueblo. La Patria socialista es una realidad.

Embajada de la República Bolivariana de Venezuela en Berna, Suiza.